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Frente a las ITS, prevención y educación en salud

Frente a las ITS, prevención y educación en salud
La incidencia de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) continúa en aumento. En especial, entre adolescentes: 1 de cada 4 contraerá una ITS antes de acabar sus estudios secundarios. La educación en salud, la prevención y la promoción de hábitos y conductas saludables son fundamentales para revertir esta tendencia.

 

Rosas, bombones, palabras bonitas, cenas románticas… El 14 de febrero es San Valentín, el día de los enamorados, y también el Día Europeo de la Salud Sexual. Un día para concienciar a la sociedad sobre la importancia de mantener unos hábitos sexuales saludables. Algo imprescindible ante el aumento de la incidencia de Infección de Transmisión Sexual (ITS).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las ITS son “aquellas infecciones causadas por bacterias, virus y parásitos transmitidos a través del contacto sexual, en particular el sexo vaginal, anal y oral”. Aunque la mayoría se presenten de forma asintomática, las ITS tienen efectos directos en la salud sexual y reproductiva a través de la estigmatización, la infertilidad, el cáncer y las complicaciones del embarazo.

1 de cada 4 adolescentes contraerá una ITS antes de acabar sus estudios secundarios

Más de un millón de personas contraen una ITS cada día en el mundo. En España, según el último Informe de Vigilancia Epidemiológica, desde el año 2000 se revierte la tendencia y comienza de nuevo el ascenso de la incidencia de estas infecciones. Así, los casos de sífilis se han multiplicado por 7 y las infecciones gonocócidas por 10.

salud sexual adolescencia

Este aumento se debe principalmente al incremento del número de relaciones sexuales y de pareja, pérdida del miedo y falsa sensación de seguridad frente al VIH y al escaso conocimiento sobre las ITS.

Mayor incidencia en adolescentes

Uno de los principales grupos de riesgo para contraer ITS es el de los jóvenes de entre 15 y 24 años. De hecho, según la Academia Española de Dermatología y Veneorología (AEDV), uno de cada cuatro adolescentes se infectará antes de acabar sus estudios secundarios. Este grupo de edad supone la mitad de los casos diagnosticados cada año en España y uno de cada cuatro son ya portadores de VPH.

La adolescencia, según define la OMS, es la “fase de la vida que va de la niñez a la edad adulta, o sea desde los 10 hasta los 19 años”. En España, el 10,54% de la población se encuentra en esta franja de edad, con casi 5 millones de adolescentes.

Frente a las ITS, prevención y educación en salud

Se trata de una etapa clave para el desarrollo de las personas, caracterizada por rápidos cambios no solo en el aspecto físico, sino en el cognoscitivo y psicosocial. Justo en esta etapa es cuando se inician las relaciones sexuales que, entre el desconocimiento y las ganas de independencia y experimentar propias de la edad pueden conllevan a la adopción de conductas de riesgo.

La educación sanitaria, la promoción de la salud y el sexo seguro, la prevención de la enfermedad y la detección y tratamiento precoces son fundamentales.

Las ITS que más afectan a adolescentes

Existen más de 30 bacterias, virus y parásitos diferentes que se transmiten por contacto sexual, incluidos el sexo vaginal, oral y anal. Aunque según la propia OMS la mayoría de los casos son asintomáticos, si se tienen, los más habituales son el flujo vaginal, secreción o ardor uretral en los hombres, úlceras genitales y dolor abdominal.

En la campaña «Siempre con gana«, lanzada en 2021 por la Fundación Piel Sana de la AEDV, se da cuenta de las principales ITS, medidas de prevención y tratamiento:

Clamidia

Puede afectar tanto a hombres como a mujeres durante las relaciones sexuales vaginales, orales o anales, pero en el caso de mujeres tiene una prevalencia muy alta: el 5%. La mayoría no presentan síntomas pero es fundamental tratar la infección ya que en mujeres puede diseminarse al útero o trompas de falopio causando daños permanentes. En hombres produce uretritis aguda. El uso correcto del preservativo previene la transmisión. Se trata con antibióticos.

Gonorrea

Se transmite por contacto con el pene, la vagina, la boca o el ano. Los síntomas suelen ser más frecuentes en hombres: sensación de ardor al orinar, secreción del pene después de tener una relación, dolor o inflamación de testículos. Al igual que en la clamidia, el uso correcto del preservativo en relaciones orales, vaginales y anales previene la transmisión. Se trata con antibióticos pero están apareciendo cepas resistentes a los mismos, dificultando el tratamiento.

Infección por el VIH

Se transmite a través de la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna, es decir, mediante relaciones sexuales con penetración sin preservativo, sanguínea o de madre a hijo. Para prevenirlo es imprescindible el uso del preservativo en las relaciones sexuales, al igual que no compartir jeringuillas, maquinillas de afeitar o cualquier otro material con sangre. En la actualidad existen tratamientos muy eficaces para el control de la infección, cuanto antes se empiecen a tomar, mejor.

Infección VPH

Es la más frecuente, de hecho, más del 80% de las personas se infectan por el Virus del Papiloma Humano a lo largo de su vida. Se puede transmitir aun cuando la pareja infectada no tenga síntomas ya que es muy contagiosa. Para que se desarrollen lesiones es necesario que haya pequeñas abrasiones en la piel, como las derivadas del roce en las relaciones sexuales. El periodo de latencia es muy variable, por lo que puedes tenerlo incluso años después del contacto con la pareja infectada. El 90% no presenta síntomas o problemas de salud pero algunos tipos pueden causar verrugas genitales; otros, cáncer de cuello uterino, vagina, vulva, orofaringe o ano. El preservativo protege un 50%, porque las zonas no cubiertas están expuestas. Por eso en este caso la mejor protección es la vacuna.

Herpes simple

Se transmite por contacto piel con piel y puede contagiarse por sexo oral, vaginal o anal. Puede aparecer alrededor de la boca o en los genitales a través de unas vesículas con sensación de ardor que se rompen fácilmente dejando una úlcera de 1.2 mm. Es fundamental el uso del preservativo, aunque podría contagiarse por las zonas no cubiertas por éste. La infección no se cura pero pueden no mostrarse los síntomas. Cuanto antes se empiece el tratamiento con antivirales orales y crema antibiótica antes desaparecerán las lesiones.

Sífilis

Se puede contraer al mantener relaciones sexuales con una persona infectada y lesiones en piel y mucosas. A las 2-3 semanas aparece una úlcera no dolorosa en la zona de contacto con la bacteria, dura un mes y se cursa sola en el caso de la sífilis primaria. Aunque puede haber lesiones infectivas fuera del área que cubre el preservativo, éste reduce su transmisión, también para sexo oral. En el caso de la sífilis secundaria la secundaria la enfermedad progresa si no se toma el tratamiento, en este caso penicilina.

¿Cómo prevenir las ITS?

Como hemos visto, el preservativo es muy eficaz y además protegen contra el embarazo no deseado. Además, ya hay vacunas seguras y muy eficaces para prevenir dos de las ITS víricas: la hepatitis B y la infección por el VPH.

Estos son algunos consejos enfermeros para prevenir las ITS:

  • Infórmate bien
  • Utilizar preservativo en todas las relaciones, incluidas sexo oral y anal, no solo para prevenir embarazos.
  • Limitar el número de parejas sexuales.
  • Realizar revisiones periódicas de salud sexual.
  • Evitar las relaciones si tenemos o notamos en la pareja alguna lesión genital.
  • No compartir objetos personales que hayan podido entrar en contacto con la sangre.

Si tienes dudas, ¡pregunta a tu enfermera!

Educación, prevención y promoción en salud

Muchos adolescentes comienzan a tener relaciones sexuales sin haber recibido información sobre salud sexual, existiendo, por ello, un gran desconocimiento de las vías de transmisión. Además, la mayoría desconoce que, si no se tratan, pueden tener efectos graves y crónicos.

Normalmente son las enfermeras de Atención Primaria quienes acuden a los centros escolares a impartir charlas y talleres de educación sexual. Sin embargo, el tiempo dedicado a esta materia a la hora de modificar actitudes y conductas es insuficiente.

Frente a las ITS, prevención y educación en salud

Además, aunque se trate de profesionales, para los chicos y chicas es de mayor confianza una persona que los conoce desde hace tiempo y que es su referente en educación en salud: la enfermera escolar.

Esta figura puede mejorar conductas y aportar los conocimientos, en confianza, para prevenir ITS, fomentando una adecuada salud sexual y reproductiva.

Para cuidar, educar y proteger la salud sexual en la adolescencia, ¡reclama enfermera escolar!

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